Paranoia por el Cáncer de La Presidenta de Argentina

Gente Paranoica por un Vídeo de 2009

kirchner

Si juntamos un poco de paranoia, un poco de desinformación y le añadimos unas gotitas de conspiración, obtenemos un cóctel de éxito seguro, y sobre todo si lo servimos en el momento adecuado.
Hace unos días el presidente de Venezuela salió en público insinuando que quizá los Estados Unidos había desarrollado un arma que permitiese inducir cáncer en las personas y que lo esté aplicando sobre líderes políticos incómodos. Sus palabras eran la reflexión ante la enfermedad de 5 mandatarios sudamericanos, que habían contraído cáncer en los dos últimos años. Estando tan acostumbrado a echarle la culpa de todos los males de su país y propios a los Estados Unidos, esta era una acusación a la que se llegaba por inercia. Nada tendrá que ver en el cáncer de laringe de Lula Da Silva que sea un fumador empedernido, o en el suyo propio (posiblemente cáncer de colon) que éste sea el tercer tipo de tumores más frecuentes en varones en todo el mundo.
Pues bien, el pasado día 30 se publicó en youtube una grabación, aparentemente con cámara oculta, en la que al menos dos personas le informaban a Cristina Kirchner que la empresa de ferrocarriles TBA fumigaba con herbicidas varios sectores de su trazado ferroviario, incluido un segmento el cual pasaba a escasos metros de su residencia en la Quinta Presidencial de Olivos.
olivos
El vídeo, según se indica en su descripción, data del 9 de septiembre de 2009, antes de que se le hubiese diagnosticado su cáncer o el de el resto de dirigentes latinoamericanos.
Los autores de los blogs conspiranoicos, en cuanto que oyen la palabra fumigación se les enciende la alarma y se imaginan a un montón de aviones lanzando chemtrailspara intoxicar a la primera argentina. Además, el producto utilizado es glifosato, el principio activo del Roundup, de la firma Monsanto (el malo de la película). ¿Para qué queremos más?
Pero la cosa no es exactamente así. La fumigación es a pie.
La fumigación en zonas urbanas con herbicidas no es algo muy saludable, porque el producto queda en suspensión un tiempo, y el aire puede desplazarlo a las zonas colindantes donde puede haber niños, que están más expuestos que los adultos a estos productos. Pero de ahí a que la TBA esté ejecutando pacientemente un magnicidio, va un gran trecho. ¿También es la TBA la que está induciendo cáncer a Chavez? La historia cae por su propio peso.
¿Pero quiénes son los que informan a Kirchner?
La persona que informa a la presidenta es Marcelo Dignani, que desde hace 13 años está al cargo de los grupos terapéuticos “Juana Azurduy”, que funcionan en el Hospital Paroissien de Isidro Casanova en el municipio de la Matanza. Debe de ser Kirchnerista hasta la médula, ya que no es la primera vez que avisa a la presidenta de un posible atentado contra su persona.
Este verano el canal 13 argentino lanzó un anuncio en el que una francotiradora muy sugerente atenta contra un mandatario de la Europa del Este y por un despiste le acaba disparando a un televisor de alta definición de una pareja de ancianitos. Marcelo hace un análisis, que roza lo grotesco, en el que quiere poner de manifiesto que los poderes (¿qué poderes? ¿los illuminati?) quieren estudiar como reaccionaría la población ante un atentado contra la primera dama de Argentina. Si yo fuera Cristina Kirchner le invitaría a cenar al Dr. Dignani. Se lo ha ganado a pulso.
Los teóricos de la conspiración tienen en común la extraña tendencia a creer que los conspiradores tienen la irresistible tentación de publicar sus intenciones, escondiéndolas parcialmente para que solo ellos puedan identificarlas. Viene a ser algo así como si Nixon, antes del Watergate, hubiese ordenado la realización de un spot publicitario con espías del partido republicano irrumpiendo a hurtadillas en la sede del partido demócrata.

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