Entonces se habló de
Myrtus, el nombre de uno de los ficheros que componía el código del malware del potente
Stuxnet. La presencia de esta palabra fue interpretada por sesudos analistas como una alusión al
Libro de Esther que narra un
complot de los persas para destruir Israel. Elemental querido lector, son
ellos.
Ahora una variante de los creadores de Stuxnet (o de alguna organización que ha descubierto su código fuente) habría iniciado las hostilidades infectando varios sistemas e infraestructuras en Europa, según el mismo equipo de investigadores que informó de la existencia de Stuxnet, la empresa estadounidense de ciberseguridad Symantec. El nuevo virus, conocido comoDuqu porque crea archivos con el prefijo del nombre de archivo “DQ”, fue descubierto por un “laboratorio de investigación” que les alertó el 14 de octubre.
Duqu, al parecer, comparte buena parte del código fuente de Stuxnet, y su meta, por ahora, es reunir datos de inteligencia y de activos de entidades, como los fabricantes de sistemas de control industrial, con el fin de llevar a cabo más fácilmente un ataque futuro contra un tercero. Por eso el “hijo de Stuxnet” desaparece a los 36 días del equipo infectado. Se “lleva” todo lo necesario, pero no quiere tomar el control de las plantas, por ahora.
Los atacantes buscan información, como documentos de diseño que podrían ayudarles a montar un ataque en el futuro en un centro de control industrial
Los de
Symantec han preparado un
pdf con todos los detalles sobre el inquietante heredero de Stuxnet. Cualquier día el
ciberzar nos corta Internet. Por nuestra seguridad. Culparán a
un hijo de Stuxnet o a unas maniobras.
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